A veces pasa que compras gambas y las haces, y luego te quedan hechas una vez pasadas por la plancha o hervidas y no sabes qué hacer con ellas. Pues eso me pasó a mí, que me quedaron gambas de una comida y no tenía ni idea de qué hacer con ellas. Así que miré a ver qué tenía por casa y me puse a hacer un plato para que también pudiera comer mi madre, que ahora está poniéndose dentadura nueva y no puede comer muchas cosas porque no puede masticar.
- 15 gambas
- Tomate frito casero
- Media cebolla
- 2 quesitos
- Pimienta molida
- Unas trocitos de bacon
Preparación:
- Ponemos a pochar una cebolla cortada bien fina, con su chorro de aceite y un poco de aceite.
- Cuando esté bien hecha, añadimos el tomate frito para que amalgame bien, las gambas y la pimienta, yo uso de 4 colores, porque da un toque más gustoso.
- Ponemos en el vaso batidor toda esa mezcla con los dos quesitos, y batimos hasta que coja la consistencia deseada. Podéis dejarlo más fino o más grueso según prefiráis.
- Yo para darle un toque crujiente, saltée unas tiras de bacon y pasé un par de rodajas de pan por la sartén para comer de acompañamiento.
Podéis comerlo como una crema, así de primero... en vaso o en plato, porque está muy rico y no deja de ser una base de verduras con un toque de gamba. También lo podéis servir así tipo aperitivo, o sino lo podéis poner en un bol y sacar unas tostaditas y que se tome como si fuera un paté o una cremita, y también queda la mar de rico.
Os recomiendo que lo probéis :)






