He aquí un plato que comemos más o meno a menudo en casa.
Eso sí, para adobar la costilla hay mil maneras diferentes de hacerlo y que quede bien jugosita y rica, eso ya va a gusto de cada uno.
Podéis adobarla con yogur y hierbas, con salsa ranchera, con un poco de manteca y pimentón, con un aceite aromatizado o con guindilla... aquí cada uno que elija el gusto. Lo importante es dejarla macerar unas horas para que coja el saborcillo. Nosotras esta vez la pusimos con un poquito de pimentón y hierbas, un toquecito de aceite, y listo.
Luego simplemente, la ponemos en una bandeja de horno con unas buenas patatas lavadas y cortadas en láminas. Añadimos un poco de caldo de pollo o de canre, o en su defecto vino y agua, para que la carne no se haga seca... y ponemos a 180º durante unos 20 minutos, controlando el tiempo, la cocción, y dándole la vuelta. Cuando esté bien doradita y las patatas hechas...
¡A disfrutar!
¿Cómo la haceís vosotros condimenteros?
Un besote



