Pues nada... aquí os traigo la tarta que hice para mi cumple :)
Ingredientes:
- 100 ml de aceite
(yo uso de girasol o mantequilla, porque el de oliva lo encuentro fuerte)
- 150 g de azúcar blanco
- 3 huevos
- 120 ml de leche
- 200 g de harina
- 2 cuch de saborizante de mango (o de cualquier otro sabor)
Preparación:
- Mezclamos todos los ingredientes hasta que quede una masa homogénea.
- Rellenamos las cápsulas y metemos al horno, unos 12-15 min a 180ºC o un poco más, dependiendo de cada horno.
- Miramos que estén hechas, sin que lleguen a dorar y sin que se pierda el color de las cápsulas.
*No os preocupéis si no suben, no son cupcakes, son pastelitos. No quedan apelmazados, son esponjositos y saben muy rico.
Yo con el resto de la masa, en lugar de seguir horneando cupcakes, lo que hice fue poner un molde redondo y hacer un pequeño bizcocho para el centro. Se hornea igual, unos 12-15 min. Si no, pues hacéis otra tanta de pastelitos hasta que ya no os quede masa.
Ingredientes para el frosting:
- 1 tarrina de philadelphia
- Nocilla
Simplemente se trata de ir mezclando poco a poco queso crema con nocilla. Tenéis que echar más de uno o de otro según el gusto que queráis conseguir, si ponéis más queso, sabe más fresquito, suave y menos dulce. Si ponéis más nocilla, pues sabe más a chocolate, aquí a gusto de cada uno.
Para terminar... puse unos sprinkles plateados por encima, un par de corazoncitos y bolitas de plata en cada uno, y luego lo puse todo en una bandeja conjunto con el bizcocho central. Alrededor de ese le puse lacasitos. Y bueno, perdón, para lo del chocolate, simplemente lo metí en la manga, lo dejé reposar un poco para que estuviera frío y ya está... luego le damos un par de vueltas y listo.
*Le ti un toque especial por encima, que le dio brillo y sabor.
En un cazo puse dos dedos de licor de lima sin alcohol y una cucharada de azúcar, y dejé reducir hasta que se creó un caramelo brillante. Fui echandole a cada cupcake y al bizcocho por encima, un poquito. La acidez de la lima le iba genial al chocolate, y además le daba un toque brillante que con las perlas quedaba muy vistoso.
¿Os animáis?